El racismo sigue jugando en el deporte

Como en España y Estados Unidos, en Colombia hay registros de ofensas racistas a deportistas.

La banana que se comió Dani Alves en España y las exigencias que hizo el dueño de Los Ángeles Clippers a su novia le recordaron al mundo que en el siglo XXI el racismo sigue presente en todas las esferas, hasta en el deporte.

Alves, defensa del Barcelona y de la selección brasileña, decidió comerse en pleno campo una banana que le lanzaron desde una tribuna del estadio El Madrigal, del Villarreal. Su reacción, tan insólita como inteligente, generó una cadena de solidaridad en redes sociales impulsada por futbolistas de todos los continentes. (Vea acá la galería: Internet se llena de bananos en apoyo al futbolista Dani Alves).

“Espero que toda la repercusión, que comenzó como una broma sin preocupaciones, dé resultado”, dijo Alves a Globo Esporte de su país sobre el incidente que vivió en el duelo de la liga española.

Todo ocurrió apenas horas después de conocerse una grabación del dueño del equipo Los Ángeles Clippers de la NBA, Donald Sterling, con comentarios racistas contra los afroamericanos. Según difundió el sitio web TMZ, en una discusión el 9 de abril, el magnate critica a su novia, V. Stiviano, una joven de ascendencia latina, por publicar en Instagram una foto con el exastro Earvin ‘Magic’ Johnson.

“Me molesta mucho que tú quieras transmitir tu asociación con los negros. ¿Tenías que hacerlo?” y “En tu asquerosa…Instagram, no tienes que tener el caminar con la gente negra” son algunas de las frases que dice presuntamente Sterling. (Lea: Escándalo en EE. UU. por comentarios racistas del dueño de LA Clippers)

Hasta el propio Barack Obama, primer presidente afroamericano de Estados Unidos, rechazó la posición “ignorante” de Sterling, a quien ya le retiraron el patrocinio de su equipo marcas como CarMax y están a punto de hacerlo State Farm y Virgin America.

También en Estados Unidos, hace poco, la Fiscalía de Nueva York  tuvo que tomar medidas para evitar el racismo en la liga de fútbol profesional, mientras en Italia se ha multado varias veces a la Juventus y en Inglaterra el uruguayo Luis Suárez fue sancionado severamente por un incidente con el francés Patrice Evra. No hace mucho, en febrero, el brasileño Tinga, mediocampista del Cruzeiro, denunció ofensas por su color de piel en un juego de Copa Libertadores ante el Real Garcilaso de Perú.

El deporte colombiano no se salva

Como si fuera una plaga, el racismo ha afectado a los deportistas colombianos, dentro y fuera del país.

Si en la década de los 90 el histórico Freddy Rincón acusó de racismo en su paso por el Real Madrid, más recientemente el delantero Vladimir Díaz, oriundo de Buenaventura, terminó preso en El Salvador por golpear a un árbitro que le increpó “por negro” en un partido de la segunda división.

En marzo de 2012, se produjo una histórica sanción por racismo en el fútbol colombiano. En ese momento, la Comisión Disciplinaria de la Dimayor multó con 11’334.000 pesos al Deportivo Pasto por insultos de sus fanáticos a jugadores de Equidad. Fue la primera vez en el país que un club recibía una sanción por comportamientos racistas de sus hinchas.

Según el informe presentado en ese entonces por el árbitro Juan Carlos Gamarra, los jugadores Dhawlim Leudo y Carmelo Valencia le advirtieron, en el minuto 83 del juego, que los aficionados del Pasto les estaban gritando “micos” y “negros”, y que si esta situación seguía, ellos se retiraban de la cancha.

En enero de 2013, el delantero Víctor Ibarbo, del Cagliari de Italia, fue objeto de gritos racistas e imitaciones de sonidos de mono durante el encuentro que perdió su equipo 2-1 con Lazio. Esa misma semana, el Milan en el que juega el colombiano Cristian Zapata, abandonó el campo del juego tras los insultos recibidos por fanáticos del el Pro Patria, un elenco de cuarta división, en un amistoso.

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  1. El problema no es el color de piel; el problema es que la persona que dice la ofensa es inferior.Lastima que tantos blancos de piel sean blancos de pensamiento, no tienen como pensar y solo se pueden expresar a partir de idioteces.

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