El partido de nuestras vidas!

“Fue una final de infarto. El título de la Copa Libertadores de América de 1999 se definió con tiros desde los doce pasos. Deportivo Cali y Palmeiras estuvieron en el filo de la navaja gracias a este epílogo, pero en últimas los azucareros sólo sintieron el frío de la derrota”. Así registró El Espectador, en la edición del jueves 17 de junio de 1999, la caída del Cali por penaltis en Brasil. “El primer disparo del brasileño Zinho no rebasó a Dudamel. Y con esa ventaja Cali empezó arriba en el marcador, hasta llegar a 3-2. Luego, de nuevo los cinco centavos que faltaban para el peso se nos refundieron en algún bolsillo roto. Rogerio del Palmeiras llegó al cobro y puso el 3-3, con un cobro pendiente para su cuadro por dos del Cali. A ripostar vino Bedoya, y zas…, el balón se estrelló en uno de los palos”. Luego convertiría el 4-3 Euler y finalmente Martín Zapata desperdiciaría para perder el título.


Aquel Gerardo Bedoya, de 23 años, que había debutado tres años atrás con la camiseta del Deportivo Pereira, jugaba como lateral izquierdo, tenía vocación ofensiva, regreso y era eficaz en marca; sin embargo, falló un cobro que pudo significarle mucho: consagrarse joven con un título a nivel continental frente a un cuadro brasileño.

Al terminar el compromiso, la única declaración que dio reflejaba todo el dolor interior que tenía. “Estoy muy mal, muy mal, por mi familia, por la gente en Cali. No esperaba esto, estuvo muy cerca y se nos fue. Otra vez será”.

Hoy, casi catorce años después, Bedoya tendrá otra oportunidad de avanzar a rondas decisivas de la Copa Libertadores vistiendo la camiseta de un equipo colombiano, ese “otra vez será” podría convertirse en realidad esta temporada.

El resultado obtenido en el partido de ida en el estadio Arena do Gremio, de Brasil, fue valioso para Santa Fe, aun perdiendo 2-1, pues el gol en condición de visitante será un factor determinante siempre y cuando los brasileños no logren hacerlo en El Campín de Bogotá.

Gerardo Bedoya declaró que luego del triunfo 4-3 frente al Chicó, se han exigido al máximo para llegar de la mejor manera al compromiso de esta noche. “Nos hemos preparado para el juego frente a Gremio, en este momento es el partido de nuestras vidas”, destacó. Asimismo aseguró que las claves para lograr el triunfo serán “tener la pelota, imponer condiciones, presionar mucho y tratar que los jugadores talentosos no se junten. Ellos van a querer tener mucho la pelota, no podemos desconocer que la altura pega y a pesar de que se hayan venido con anterioridad la van a sentir”.

En el equipo de Wilson Gutiérrez la única duda es el lateral derecho Juan Daniel Roa, quien sufrió un golpe en el tobillo derecho en uno de los entrenamientos de esta semana. Sin embargo, lo esperarán hasta última hora. De no recuperarse, Yulián Anchico ocuparía su posición y John Valencia ingresaría en la mitad de la cancha.

En el equipo brasileño, dirigido por el mundialista Vanderlei Luxemburgo, la novedad más destacada es el regreso del volante Zé Roberto, quien brillara en el Bayern Munich alemán. Los de Porto Alegre llegan con la obligación de avanzar a la siguiente ronda, teniendo en cuenta que ya quedaron eliminados en el rentado local, y luego de una adaptación de nueve días en Bogotá no tendrán excusas por la altura.

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